Este talayot cuadrado, tambien llamado «Cova de sa Nineta» responde en sus medidas y la orientación de su puerta hacia el sureste y sus cerca de once metros de largo a lo que es habitual en estos monumentos que tenían un carácter cercano a lo astrofísico o de carácter ceremonial.

Algunas de sus piedras sorprenden porque están perfectamente escuadradas, pero eso se debe a que el monumento fue restaurado a finales de los años sesenta y se tuvo que recurrir a insertar algunas piedras modernas para poder encajarlo todo.
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Vista posterior del talayot |
Otra circunstancia relacionada con la restauración es que en uno de los lados de la puerta hay una losa vertical en lugar de varias losas puestas una sobre otra. Las pilastras verticales en los portales pueden darse en las murallas, pero no se dan en las puertas de los talayots. Hacia el Norte de este talayot hay algunos restos muy estropeados y cubiertos de vegetación. Durante la construcción de una carretera se destruyó el recinto de un probable santuario, cuyas grandes lajas se pueden ver todavía en el arcén.