Son Peretó. Complejo paleocristiano

En primer término las pilas bautismales del baptisterio, a continuación la estructura que ocupaba la basílica. También se pueden observar lugares de enterramientos tanto dentro como fuera del baptisterio
El yacimiento de Son Peretó constituye un enclave fundamental para reconstruir la implantación del cristianismo y la situación de Mallorca durante la Antigüedad Tardía, siglos V a VIII. Aunque diversas investigaciones arqueológicas habían permitido documentar la existencia de diversas estructuras tardoantiguas en Mallorca -como las basílicas actualmente desaparecidas de Cas Frares (Santa Maria) o Sa Carrotja (Portocristo)-.
Recreación del complejo de Son Peretó según Vicenç Sastre
Todos los indicios apuntan que en un núcleo de población romano preexistente ligado a una posible via de comunicación importante, se erigió una iglesia para dar servicio religioso a la comunidad, a lo largo de los siglos VI y VII, alrededor de una basílica con baptisterio, se ha documentado una área de carácter funerario y un núcleo  de habitad ligado al edificio de culto.
Sector oeste dedicado a almacenes y viviendas, en primer término una habitación con un probable depósito de agua.
La aparición de diversas habitaciones en los alrededores de la basílica, así como de un silo para guardar cereales y un depósito probablemente destinado a vino o aceite, es indicativa de la existencia y proximidad de una comunidad cristiana rural, en línea con la decadencia urbana bajo imperial y el poblamiento del campo, en torno a los latifundios. Al mismo tiempo, la presencia de un edificio religioso en los alrededores de este poblamiento rural indicaría la existencia en la isla de un poder eclesiástico establecido y claramente cristianizador de la población rural del levante mallorquín.
En relación a los enterramientos, ubicados tanto en el interior del templo como en los alrededores de la basílica, se datan entre los siglos V a VII d. C. En relación a éstos, hay que recordar que las tumbas cristianas no acostumbran a presentar ajuar, a diferencia de las tumbas paganas, que se localizan en otros yacimientos de la isla, de época anterior, en la que podríamos encontrar un ajuar abundante y diverso según la categoría del difunto.
Adosadas en el lado meridional del baptisterio se localizaron un conjunto de habitaciones de planta cuadrangular que, a modo de mausoleo, albergaban diversas tumbas en su interior. En cambio, adosadas al lado occidental del edificio bautismal, se encontraron siete habitaciones, utilizadas como vivienda y lugar de trabajo.
Todo indica que Son Peretó sufrió un gran incendio hacia finales del siglo VII o inicios del sigo VIII que significó su abandono y del que no se tiene constancia si fue fortuito o debido a alguna acción violenta de los primeros musulmanes que empezaron a asolar las Islas Baleares al inicio del siglo VIII.
Las próximas tres entradas seguirán estando dedicadas a Peretó, hablando en específico de la basílica, el baptisterio y los mosaicos del templo.